sábado, 7 de febrero de 2009

EL TRIBUNAL PENAL INTERNACIONAL INVESTIGA A ISRAEL.


FUENTE DE LA NOTICIA: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=80431&titular=corte-penal-internacional-investiga-a-israel-


La Corte Penal Internacional (CPI), con competencia para juzgar crímenes de guerra, anunció una investigación preliminar sobre el bombardeo de Israel sobre el territorio palestino de Gaza.
Este órgano jurisdiccional del sistema de las Naciones Unidas, con sede en la ciudad holandesa de La Haya, resolvió abrir una pesquisa preliminar luego de que la Autoridad Nacional Palestina (ANP) reconoció su autoridad sobre los territorios de Cisjordania y Gaza.

Se prevé una dura discusión legal sobre la jurisdicción de la CPI sobre Gaza, tan compleja como la referida a la legalidad de la campaña israelí en ese territorio palestino a la luz del derecho internacional.

El debate se recalentó por declaraciones del primer ministro de Israel, Ehud Olmert, las cuales sugerían que la "desproporción" de la respuesta a las provocaciones del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás, por su acrónimo en árabe) desde Gaza constituía una política oficial de su gobierno.

El fiscal jefe de la CPI, Luis Moreno Ocampo, divulgó el martes la carta del ministro de Justicia palestino, Ali Khashan, en la cual reconocía la autoridad del órgano.

El tribunal en La Haya sólo puede realizar investigaciones en estados firmantes del Estatuto de Roma que lo instituyó. Israel no adhirió a ese tratado internacional, aprobado en 1998 en la capital italiana.

La intención evidente del comunicado oficial remitido por Khashan era dar a la CPI la facultad de lanzar una investigación en Gaza. Pero esa táctica abre espacio a complejos debates jurídicos, entre ellos si se puede considerar a la ANP un estado soberano.

Las autoridades palestinas consideran que, en el caso de la franja de Gaza, sí puede considerarse que se configura un estado, debido a la retirada de Israel de ese territorio en 2005.

De ser así, el desconocimiento de la CPI por parte de Israel no debería impedir una investigación por crímenes de guerra, pues el único factor pertinente es si las supuestas transgresiones ocurrieron en el territorio de un país firmante del Estatuto de Roma.

Moreno Ocampo indicó a través de un comunicado escrito que la investigación preliminar se concentrará, en parte, en determinar "cuidadosamente" si la CPI tiene autoridad en este caso.

La falta de consenso internacional sobre la naturaleza jurídica de la ANP implica que el éxito o fracaso de la gestión del Ministerio de Justicia palestino dependerá de las autoridades del tribunal en La Haya, dijo a IPS Sean Murphy, profesor de derecho de la estadounidense Universidad George Washington.

"Es posible que emita una declaración para este caso particular, de acuerdo con el Estatuto de Roma", explicó Murphy. "La cuestión es si se aceptaría (a la ANP) en los registros."

El éxito de la gestión es "poco probable, pero cosas más extrañas han ocurrido", añadió.

Organizaciones humanitarias ya habían llamado a una investigación sobre crímenes de guerra supuestamente cometidos por Israel en las tres semanas de guerra en Gaza, incluidos el asesinato de civiles y el uso de fósforo blanco, un arma química prohibida, contra objetivos humanos.

Pero el debate sobre la legalidad de la guerra ha ido más allá del uso de tácticas o armas específicas por las fuerzas armadas israelíes. Ahora está en cuestión la campaña en sí misma.

Este debate se reavivó cuando Olmert prometió, ante el continuo asedio de cohetes disparados por Hamas desde Gaza al sur de Israel, una respuesta militar "desproporcionada".

"La posición del gobierno ha sido, desde el comienzo, que si había disparos contra residentes del sur habría una respuesta israelí de naturaleza ruda y desproporcionada", dijo el gobernante.

La declaración podría considerarse como una bravata de Olmert para disuadir a Hamás de lanzar más cohetes, pero fue leída como la admisión de que la guerra de Gaza fue "desproporcionada" y, por lo tanto, violatoria del derecho internacional.

Juristas consultados por IPS mostraron posiciones discordantes sobre las implicaciones de los dichos de Olmert en una investigación penal.

"Una declaración así podría utilizarse para demostrar sus conocimientos e intenciones, pero sería poco en comparación con la conducción del conflicto en sí mismo, cuyos resultados son claramente ilegales", dijo Mary Ellen O'Connel, de la Universidad de Notre Dame.

De todos modos, aclaró, Olmert marcó un giro radical en los debates sobre la proporcionalidad de la acción militar israelí.

El concepto de "proporcionalidad" se ha usado en estas discusiones en referencia a dos criterios: si el uso de la fuerza es adecuado en su magnitud a la amenaza a la que responde y si el daño a civiles de un ataque supera en gran medida el objetivo militar.

Las críticas a Israel se concentran en el segundo de esos criterios, basado sobre en el artículo 51 de la sección 5 del primer Protocolo Adicional de las Convenciones de Ginebra, sobre las que se basa el derecho internacional humanitario, especialidad jurídica que rige la protección de los prisioneros de guerra y de la población civil afectada por conflictos armados.

Israel no es firmante de los protocolos adicionales de las Convenciones de Ginebra, pero la Corte Suprema de Justicia reconoció el imperio de ese criterio de proporcionalidad. El propio gobierno aseguró a lo largo del conflicto que lo había respetado escrupulosamente.

Más de 1.300 palestinos murieron y más de 5.300 resultaron heridos en la guerra, según el Ministerio de Salud palestino. Unas 21.000 casas quedaron inhabitables, y más de 50.000 personas debieron radicarse en refugios temporales de la ONU (Organización de las Naciones Unidas).


(http://ipsnoticias.net/_focus/israel/index.asp)

martes, 3 de febrero de 2009

AMNISTÍA INTERNACIONAL INFORMA.

Fuente de la noticia: http://www.es.amnesty.org/crisis-en-gaza/noticias-sobre-el-terreno/

Noticias de Donatella Rovera, investigadora de AI sobre el terreno
Información incorrecta, imprudencia gratuita o una combinación de ambas.

1 de febrero de 2009

Una niña de 13 años que dormía en su cama, tres niños de primaria que llevaban cañas de azúcar, dos mujeres jóvenes que se dirigían a un refugio en busca de seguridad, un niño de 13 años que iba en bicicleta, ocho alumnos de secundaria que esperaban el autobús escolar que les iba a llevar de vuelta a casa, toda una familia sentada junto a su casa… estas son algunas de las numerosas víctimas de los misiles lanzados por los UAV (vehículo aéreo no tripulado, por sus siglas en inglés), conocidos normalmente como aviones teledirigidos.
Aquí en Gaza la gente llama a estos aviones “zannana”, una onomatopeya del zumbido que emiten al pasar. Su principal función es la vigilancia, pero en los últimos años, las fuerzas israelíes los han empleado también para lanzar misiles, a menudo para asesinar a palestinos “buscados”.
Un periodista israelí nos dijo que la censura militar no permite que los medios de comunicación israelíes divulguen ninguna referencia a los ataques de los aviones teledirigidos. Parece que estos misiles son muy precisos y que tienen un radio relativamente pequeño pero concentrado. Aun así, han matado o herido a cientos de civiles, muchos niños entre ellos, aunque no está clara la razón: información incorrecta, imprudencia gratuita o una combinación de ambas.
En muchos de los casos que hemos investigado hallamos una constante sistemática: cada misil está lleno de diminutos cubos metálicos que aumentan su efecto letal, pues salen lanzados con una fuerza extrema, pueden atravesar puertas de metal y torretas de acero e incrustarse en paredes de hormigón.Hoy hemos visitado el lugar donde un misil disparado desde uno de estos aviones mató a dos mujeres y tres niños de la misma familia la mañana del 15 de enero.
Es un pueblo beduino de las afueras de Beit Lahiya, en el norte de Gaza. Las víctimas fueron tres niños, su madre y su abuela.La casa de la familia había sido destruida unos 10 días antes por la onda expansiva de un potente ataque aéreo aparentemente dirigido contra un túnel cercano.
La familia se había ido a vivir con unos parientes, al otro lado de la carretera. Las dos mujeres y los tres niños fueron alcanzados por el misil cuando volvían a los restos de su casa para recuperar algunas de sus posesiones.Antes investigamos varios casos más en la zona de Jan Yunis, en el sur de la Franja de Gaza. Ahí, el último ataque de un avión teledirigido se produjo el 29 de enero, a pesar de los 11 días de alto el fuego, en el centro de Jan Yunis.Al parecer, el objetivo eran dos presuntos activistas palestinos que iban en una motocicleta y que resultaron alcanzados y heridos, aunque también lo fueron 16 civiles, casi todos ellos niños; algo previsible, teniendo en cuenta el lugar y la hora del ataque.El misil fue lanzado contra un punto situado enfrente del hospital, a sólo unos metros de la entrada de una escuela primaria de la ONU y justo delante de una fila de puestos de comida. El ataque se produjo a las 11:30 de la mañana, la hora a la que los niños salían de la escuela, al finalizar las clases matutinas.El 2 de enero, tres niños de la familia Al Astal –Abderrabbo, de ocho años; su hermano Mohammed, de 11, y Abd al Sattar Al Astal, también de 11– fueron alcanzados por un misil lanzado desde un avión teledirigido cuando cogían caña de azúcar en Al Qarara, al noreste de Jan Yunis.
En el lugar encontramos postes metálicos acribillados con los típicos agujeros cuadrados de la metralla de un misil lanzado por uno de estos aviones. Otra característica de estos misiles es un pequeño agujero que penetra profundamente en tierra, dejando pocos restos. Pedimos prestada una pala a unos agricultores para tratar de recuperar los restos del misil. Algunos jóvenes del pueblo respondieron con entusiasmo y comenzaron a cavar en la arena.A unos seis pies (aproximadamente 1,82 m.) de profundidad encontraron algunos pequeños trozos de la placa base y otros fragmentos del misil. Pedimos a la familia de las víctimas que los guardasen en un lugar seguro, como posible prueba para una investigación futura.

lunes, 2 de febrero de 2009

LA VISIÓN SAGRADA DE ISRAEL.





La visión sagrada de Israel
José Luis Fiori · · · · ·

01/02/09


"Si Hamas quiere terminar con Israel, Israel tiene que terminar con Hamas antes" [Efraim, 23 años, estudiante de una escuela religiosa de Jerusalén, FSP].


Durante 21 días de bombardeo continuo, Israel lanzó 2.500 bombas sobre la Franja de Gaza - un territorio de 380 Km2 y 1,5 millones de habitantes - dejando 1.300 muertos y 5.500 heridos del lado palestino y 15 muertos del lado militar israelí. La infraestructura del territorio fue destruida completamente, junto con millares de casas y centenas de construcciones civiles. Es probable que Israel haya utilizado bombas de "fósforo blanco" -prohibidas por la legislación internacional, con consecuencias imprevisibles a largo plazo sobre la población civil, en particular la población infantil.

Ban Ki-Moon, secretario General de las Naciones Unidas, se declaró "horrorizado", después de visitar el territorio bombardeado, y consideró "escandalosos e inaceptables" los ataques israelíes contra escuelas y refugios sostenidos en Gaza por la ONU. Robert Fisk, relator especial de la ONU sobre la situación de los Derechos Humanos en Gaza, también declaró que "luego de 18 meses de bloqueo ilegal de alimentos, remedios y combustibles, Israel cometió crímenes de guerra y contra la humanidad, en la última ofensiva contra los territorios palestinos. Crímenes todavía más graves porque el 70 por ciento de la población de Gaza tiene menos de 18 años".
Dentro de Israel, mientras tanto - con raras excepciones - la población apoyó la operación militar del gobierno israelí. Más que esto, las encuestas de opinión constataron que el apoyo de la población fue aumentando, en la medida en que avanzaban los bombardeos, hasta llegar a índices del 90 por ciento. Y al final, en el momento del cese del fuego, la mitad de la población era favorable a la continuación de la ofensiva, hasta la recuperación de Gaza y la destrucción de Hamas (1).


Sea como fuere, dos cosas llaman la atención de forma especial en esta última guerra: la inclemencia de Israel y su indiferencia con relación a las críticas de la comunidad internacional. Dos posiciones tradicionales de la política externa israelí, que se ha radicalizado cada vez más, y son casi siempre explicadas "escalada a los extremos" del propio conflicto. Pero existe un aspecto de esta historia que casi no se menciona, o en su lugar es colocado en un segundo plano, como si las "visiones sagradas" del mundo y de la historia fuesen una característica exclusiva de los países islámicos.


Desde su creación, en 1948, Israel se mantiene sin una constitución escrita, aunque posee un sistema político con partidos competitivos y elecciones periódicas, tiene un sistema de gobierno parlamentario según el modelo británico y mantiene un poder judicial autónomo. Pero al mismo tiempo, paradójicamente, Israel es un Estado religioso y una gran parte de su población y de sus gobernantes tienen una visión teológica de su pasado y de su lugar dentro de la historia de la humanidad. Israel no tiene una religión oficial, pero es el único Estado judío del mundo, y los judíos se consideran un sólo pueblo y una sola religión que nace de la revelación divina directa, y no depende de una decisión o de una conversión individual: "si oyes mi voz y guardas mi alianza, seréis una propiedad particular entre todos los pueblos. Seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa". Éxodo, 19, 5-6.


Además de esto, el judaísmo establece normas y reglas específicas e incuestionables que definen la vida cotidiana y comunitaria de su pueblo, que debe mantenerse fiel y seguir de forma incondicional las palabras de su Dios, manteniéndose puros, aislados y distantes con relación a los demás pueblos y religiones: "no seguiréis los estatutos de las naciones que yo expulso delante de vosotros...Yo Javhé, vuestro Dios, os separé de esos pueblos. Haréis distinción entre el animal puro y el impuro... no os tornéis vosotros mismos inmundos como animales, aves y todo lo que se arrastra sobre la tierra". Levítico, 20,23-25. Para los judíos, Israel es la continuación directa de la historia de ese "pueblo elegido", y por ello, su verdadera legislación la constituyen las propias enseñanzas bíblicas. El Tora cuenta la historia del pueblo judío y es la ley divina, por lo cual no puede existir ley humana que sea superior a lo que está dicho y establecido en los textos bíblicos, donde están definidos los principios que deben regir las relaciones de Israel con sus vecinos y/o con sus adversarios. En Israel no existe casamiento civil, solamente la ceremonia rabínica y los soldados israelíes prestan juramento con la Biblia sobre el pecho y con el arma en la mano: "Javéh atacará a todos los pueblos que combatan contra Jerusalén: él hará pudrir su carne, mientras todavía estén de pie, sus ojos se pudrirán en sus órbitas y su lengua pudrirá en su boca". Zacarías, 14, 12-15.


Las ideas religiosas de los pueblos no son responsables ni explican necesariamente a las instituciones de un país a las decisiones de sus gobernantes. Pero en este caso, por lo menos, parece existir un foso casi intransitable entre los principios, las instituciones y los objetivos de la filosofía política democrática de las ciudades griegas y los preceptos de la filosofía religiosa monoteísta que nació en los desiertos del Asia Menor.


Pero lo que tal vez sea más importante desde el punto de vista inmediato del conflicto entre judíos y palestinos, y del propio sistema mundial, es que Israel - al contrario de los palestinos - dispone de armas atómicas y de acceso ilimitado a recursos financieros y militares externos.
Con estas ideas y condiciones económicas y militares, Israel sería considerado - normalmente - un Estado peligroso y desestabilizador del sistema internacional, según la norma liberal-democrática de los países anglosajones. Mas ello no ocurre porque en el mundo de los mortales, de hecho, Israel fue una creación y sigue siendo un protectorado anglosajón, que opera desde 1948, como instrumento activo en defensa de los intereses estratégicos anglo norteamericanos, en el Oriente Medio. Mientras los anglo-norteamericanos operan como el ancla pasiva del "autismo internacional" y de la "inclemencia sagrada" de Israel.



Nota: 1) Folha do Saõ Paulo 24-01-2009
José Luis Fiori, profesor de economía y ciencia política en la Universidad pública de Río de Janeiro, es miembro del Consejo Editorial de SINPERMISO.


Traducción para http://www.sinpermiso.info/: Carlos Abel Suárezsinpermiso electrónico se ofrece semanalmente de forma gratuita. No recibe ningún tipo de subvención pública ni privada, y su existencia sólo es posible gracias al trabajo voluntario de sus colaboradores y a las donaciones altruistas de sus lectores. Si le ha interesado este artículo, considere la posibilidad de contribuir al desarrollo de este proyecto político-cultural realizando una DONACIÓN o haciendo una SUSCRIPCIÓNa la REVISTA SEMESTRAL impresa
Carta Maior, 28 enero 2009

domingo, 1 de febrero de 2009

EL TEMOR DE ISRAEL.





El gran temor de los dirigentes de Israel
John Spritzler
Newdemocracyworld.org


Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández.


El gran temor de los dirigentes sionistas de Israel es que la gente normal, en todo lo referente a la Palestina histórica y sin que importe cuál pueda ser su religión, defina la lucha contra el sionismo no como la de un judío frente a un no judío sino como una lucha de aquellos que buscan la igualdad bajo la ley para todas las personas, sin importar cuál sea su religión, frente a quienes se oponen a ese objetivo. De ahí, que el primer ministro de Israel Ehud Olmert manifestase, según se informó en el Ha’aretz del 29 de noviembre de 2007 [1]:

Washington.- “Si llegara un día en que se viniera abajo la solución de los dos estados y tuviéramos que enfrentar una lucha similar a la sudafricana por la igualdad del derecho de voto (también para los palestinos de los territorios), entonces, tan pronto como eso suceda, se acabó el Estado de Israel”, dijo a Ha’aretz el Primer Ministro Ehud Olmert el miércoles, el día en que terminó la Conferencia de Annapolis con un pacto para intentar alcanzar un acuerdo de paz en Oriente Medio a finales de 2008.


“Las organizaciones judías, que son la base de nuestro poder en Estados Unidos, serían las primeras en levantarse contra nosotros”, dijo Olmert, “porque dirían que no pueden apoyar a un estado que no se base en la democracia y la igualdad del derecho al voto de todos sus habitantes”.


El núcleo de la estrategia sionista.


Los dirigentes israelíes tienen una estrategia esencial para mantenerse en el poder:
Conseguir que los judíos normales en Israel y que el pueblo estadounidense crean que los judíos viven rodeados de violentos terroristas antisemitas. Consiguen esto representando a toda la resistencia que se enfrenta a la limpieza étnica de palestinos por Israel como un hatajo de terroristas antisemitas.


Utilizar el potencial militar estadounidense e israelí para asegurar que la resistencia frente al sionismo no pueda nunca triunfar a la hora de derrocar a la elite gobernante sionista de Israel.
La primera parte de la estrategia es claramente fundamental para la segunda.


El requerimiento principal que debe asumir la resistencia palestina para triunfar es que tiene que derrotar el corazón de esa estrategia sionista. Y se dan todas las razones para creer que puede lograrse.


Hay cinco millones de judíos en Israel y trescientos millones de estadounidenses en Estados Unidos. La mayoría de esas personas quiere vivir en un mundo donde la gente no esté en guerra [2] contra el otro, y donde prevalezca el principio de igualdad [3]. La gente apoya el terrorismo gubernamental que Israel inflige a sus enemigos sólo cuando está convencida de que les está amenazando un enemigo con valores muy diferentes y que la alternativa es matar o que te maten.


Cuando la resistencia frente al sionismo tenga éxito y logre persuadir a la mayoría de los israelíes y estadounidenses de que es ese mismo sionismo el que ataca los valores positivos compartidos por la mayoría de las personas de todas las religiones, entonces y sólo entonces será posible derrocar a la clase dominante israelí. Los dirigentes israelíes lo saben. Y por eso actúan de una forma que resulta, por otro parte, paradójica.


El papel de Hamas-


Los dirigentes israelíes han estado llevando a cabo una serie de acciones, antes y durante la reciente masacre de palestinos en Gaza, que han servido para fortalecer, y no para debilitar, a Hamas.

Muchos artículos e informes en fuentes bien conocidas en todo el espectro político saben y describen ese hecho extraño, independientemente de que difieran en sus explicaciones y actitudes ante y hacia el mismo.


En un informe de la UPI [4] de 2002, Richard Sale escribió:


“Según varios funcionarios actuales y anteriores de la inteligencia estadounidense [5], a partir de los últimos años de la década de 1970, Tel Aviv estuvo durante una serie de años dando ayuda financiera directa e indirecta a Hamas. Israel ayudó directamente a Hamas: los israelíes querían utilizar a la organizacion como contrapeso a la OLP (Organización para la Liberación de Palestina)”, dijo Tony Cordesman, analista de Oriente Medio para el Centro de Estudios Estratégicos. “El apoyo de Israel a Hamas fue un intento directo de dividir y diluir el apoyo hacia una fuerte y laica OLP utilizando una alternativa religiosa en competencia”, dijo un ex alto oficial de la CIA”.


Rashid Khalidi, Profesor de Estudios Árabes de Edward Said en la Universidad de Columbia, escribió el 15 de enero de 2009 en London Review of Books [6]:


“Sin embargo, movimientos de resistencia como los de Hizbollah y Hamas pueden proclamar de modo verosímil que obligaron a retirarse a Israel de tierra árabe ocupada a la vez que se anotaban impresionantes ganancias en las urnas; también han estado razonablemente libres de corrupción. Como si estuviera determinado a aumentar la influencia de esos movimientos radicales, Israel no ha perdido oportunidad para socavar a Abbas y a la AP… Pero no va a poder derrotar fácilmente a Hamas… es probable que emerja políticamente más fuerte que nunca cuando la guerra termine…”


John J. Mearsheimer, Profesor de Ciencia Política en la Universidad de Chicago, escribió el 18 de enero de 2009 [7]: “Gaza: Another War, Another Defeat”


“Efectivamente, la reacción de Hamas ante la brutalidad de Israel [8] parece acreditar la observación de Nietzsche de que lo que no te mata te hará más fuerte”.


Anthony H. Cordesman, analista de seguridad nacional para ABC News, en el artículo “The War in Gaza. Tactical Gains, Strategic Defeat?” [9], escrito el 9 de enero de 2009, decía:


“Al menos hasta estos momentos [10], la información desde el interior de Gaza indica que con cada nuevo ataque aéreo o avance por tierra israelí aumenta el apoyo popular hacia Hamas y la rabia contra Israel en Gaza. Lo mismo ocurre en Cisjordania y en el mundo islámico. Irán y Hizbollah están capitalizando el conflicto… ¿Cuál es el objetivo estratégico tras los combates actuales [11]?... ¿Acabará Israel potenciando a un enemigo en términos políticos que derrotó en términos tácticos?... Para ser sincero, hasta ahora la respuesta parece ser sí”.


Khalid Amayreh, un periodista que vive con su familia en la ocupada ciudad palestina de Dura, informaba en “Hamas Gaining Sympathy as Onslaught Continues” [12], escrito el 1 de enero de 2009:


“Los intelectuales palestinos [13] así como la gente normal esperan que la popularidad de Hamas aumente de forma espectacular cuando acabe la actual campaña israelí… ‘Hay extendidos sentimientos [14] entre los palestinos de que la AP está muy satisfecha de lo que está sucediendo en Gaza. Y esto sin duda va a socavar seriamente la imagen del liderazgo palestino’, opinaba Abdul Sattar Qassem, Profesor de Ciencia Política en la Universidad Nacional de Najah en Nablus. Qasem predijo que la actual campaña israelí aumentaría la popularidad de Hamas.
“Qasen dijo creer que la AP sería la gran perdedora del actual enfrentamiento entre Israel y Hamas.


“Otro intelectual palestino, Abdul Bari Atwan, predice que el apoyo público hacia Hamas aumentará como consecuencia de la actual campaña israelí contra la Franja de Gaza”.


Finalmente, este vídeo elaborado el 13 de abril de 2009, informaba:


“Desde el comienzo de su ofensiva contra la Franja de Gaza, Israel ha declarado una y otra vez que seguirá atacando hasta que aplaste lo que denomina como maquinaria terrorista de Hamas. Sin embargo, mientras prosigan los bombardeos de Israel, parece que seguirá creciendo el atractivo de Hamas, informa Hashem Ahelbarra, de Al Yasira, acerca de cómo la guerra ha hecho que Hamas gane apoyo popular”.


La mayor parte de los autores mencionados explican el hecho de que Israel fortalezca a Hamas mientras proclama que quiere debilitarlo, como algo causado por la incompetencia de los dirigentes israelíes. Pero cuando alguien continúa haciendo algo que tiene las consecuencias que proclama no querer, la explicación más plausible es que realmente sí quiere hacerlo.


La comprensión normal puede que lleve a negarlo, pero la realidad es que los dirigentes israelíes tienen buenas razones para querer fortalecer a Hamas. Hamas y los dirigentes sionistas de Israel quieren ambos enmarcar el conflicto del mismo modo: como una guerra religiosa entre judíos y no judíos más que como un conflicto entre los que quieren la igualdad independientemente de la religión de uno, en un estado democrático y laico, y los que quieren la desigualdad.


La versión sionista de este compartido marco de guerra religiosa entre Israel y Hamas llama a hacer todo cuanto se pueda para que toda Palestina sea un estado judío basado en la afirmación contenida en la Declaración del Establecimiento del Estado de Israel: “El derecho del pueblo judío a establecer su Estado es irrevocable. Este derecho es el derecho natural del pueblo judío a ser dueño de su propio destino, como todas las demás naciones, en su propio Estado soberano” [15]. Los dirigentes israelíes han ido construyendo ese armazón perpetrando una violenta limpieza étnica de palestinos, oprimiendo a los palestinos tanto dentro como fuera de Israel y ejecutando matanzas salvajes de civiles no combatientes palestinos y libaneses.


La versión de Hamas de este marco de guerra religiosa aparece detallada en el “Pacto del Movimiento de Resistencia Islámico (1988)”, en el que llama a que Palestina se convierta en un estado islámico, en el cual: “Es deber de los seguidores de otras religiones dejar de disputar la soberanía del Islam en esta región” [16]. Los dirigentes de Hamas han puesto en marcha este marco atacando a civiles judíos no combatientes con suicidas-bomba y cohetes Qassam.


Para estructurar de este modo el conflicto, los dirigentes israelíes necesitan que Hamas les ayude a moldearlo [17] como judíos frente a no judíos. Sólo en este tipo de marco, en el que los medios dominantes de comunicación pro-Israel no cejan en representarles como “gente decente y amante de la paz frente a violentos terroristas antisemitas”, pueden los auténticos gobernantes de Israel –multimillonarios [18], generales y los políticos que les sirven- perpetuar sus garras sobre la población judía de Israel y mantener el apoyo de los judíos y del público en general en los Estados Unidos: su aliado indispensable.


Esto es lo que explica, por otra parte, el hecho paradójico de que los dirigentes israelíes hagan cosas que fortalecen a Hamas y que las sigan haciendo una y otra y otra vez.


Esto explica también por qué los dirigentes israelíes han hecho todo lo posible para minar la legitimidad de la OLP (Fatah y Abbas) a los ojos de los palestinos. El objetivo oficial de la OLP (o al menos el que era antes de Oslo) es una Palestina laica y democrática con igualdad para todos bajo el imperio de la ley. Cualquier organización palestina que tenga este objetivo supone una amenaza estratégica para el sionismo.


Los dirigentes israelíes derrotaron a la OLP utilizando Oslo para atraer a su liderazgo a actuar de una forma que hizo que el pueblo palestino –y con toda la razón- rechazara a la OLP por haberse convertido en los corruptos espantajos del gobierno israelí. El entonces primer ministro de Israel, Ariel Sharon, dio el golpe final a la OLP y le entregó un regalo valioso a Hamas cuando, justo antes de las elecciones palestinas de 2006, desplegó la gran farsa de insistir en que la retirada israelí de tropas y colonos de Gaza era un acto unilateral y no el resultado de negociación alguna con el Abbas de la OLP. Esto suponía para los palestinos el mensaje de que la estrategia de la OLP de negociación moderada no había conseguido nada y reforzaba la afirmación de Hamas de que su militancia era la responsable de la retirada de Israel, ayudando así a asegurar su victoria electoral.


El núcleo de la estrategia del sionismo requiere ganar la guerra ideológica en Israel y en los Estados Unidos. Los dirigentes israelíes promueven a Hamas para que puedan conformar el conflicto como guerra religiosa. El trabajo de la buena gente de todo el mundo es impedir que los dirigentes israelíes ganen esta guerra ideológica, explicando a nuestros conciudadanos que no importa lo que los dirigentes de Hamas puedan decir o hacer, que el conflicto en Palestina no es, definitivamente, una guerra religiosa.


La inmensa mayoría de los palestinos no quiere reemplazar la desigualdad de la dominación judía sobre los no judíos por lo contrario. Quieren igualdad. Quieren igualdad para todos los seres que viven en la Palestina histórica sin que importe cuál pueda ser su religión. Quieren el derecho al retorno para los palestinos que fueron étnicamente limpiados por el sionismo. Quieren la misma compensación por parte de Israel [19] de las propiedades robadas por el sionismo que la que recibieron los judíos de Alemania por sus propiedades robadas por los nazis. Los únicos que están realmente amenazados por estas demandas son las reducidas elites que quieren gobernar a los pueblos del mundo sobre la base de la desigualdad y de enfrentar a un pueblo contra otro. Son pocos y cobardes, podemos derrotarles.


NOTAS:
[1] http://www.haaretz.com/hasen/spages/929439.html
[2] http://www.prospectsforpeace.com/2007/07/new_survey_of_israeli_public_o.html
[3] http://divestmentproject.org/downloads/SDP_Nov-9-08-report-vote-quest-4-5.pdf
[4] http://www.newdemocracyworld.org/War/Hamas-strengthened.htm
[5] http://www.newdemocracyworld.org/War/Hamas-strengthened.htm
[6] http://www.newdemocracyworld.org/War/Hamas-strengthened.htm
[7] http://www.newdemocracyworld.org/War/Hamas-strengthened.htm
[8] http://www.newdemocracyworld.org/War/Hamas-strengthened.htm
[9] http://www.newdemocracyworld.org/War/Hamas-strengthened.htm
[10] http://www.newdemocracyworld.org/War/Hamas-strengthened.htm
[11] http://www.newdemocracyworld.org/War/Hamas-strengthened.htm
[12] http://www.newdemocracyworld.org/War/Hamas-strengthened.htm
[13] http://www.newdemocracyworld.org/War/Hamas-strengthened.htm
[14] http://www.newdemocracyworld.org/War/Hamas-strengthened.htm
[15] http://www.mfa.gov.il/MFA/Peace+Process/Guide+to+the+Peace+Process/Declaration+of+Establishment+of+State+of+Israel.htm
[16] http://avalon.law.yale.edu/20th_century/hamas.asp
[17] http://www.newdemocracyworld.org/War/Qassam_2.htm
[18] http://www.newdemocracyworld.org/class_conflict_in_israel.htm
[19] http://newdemocracyworld.org/War/OneStateisNotSnakeOil.htm
[20] http://www.amazon.com/exec/obidos/tg/detail/-/1551642166/qid=1049560782/sr=1-1/ref=sr_1_1/002-4614037-9464035?v=glance&s=books
John Spritzler es autor de “The People as Enemy: The Leader’s Hidden Agenda in World War II” [20], y es científico investigador en la Escuela de Salud Pública de Harvard.
Enlace con texto original: http://www.newdemocracyworld.org/War/Great.Fear.htm

sábado, 31 de enero de 2009

LA CRUELDAD DE LA DIPLOMACIA.


FUENTE PÚBLICO DIGITAL. 20:54sábado, 31 de enero de 2009.

Mientras diplomáticos de numerosos países gastan cientos de millones en incesantes viajes por Oriente Próximo, muy ocupados en dar la imagen de que están empeñados en reactivar el moribundo proceso de paz árabe-israelí, la población palestina de Gaza machacada por los bombardeos del Tsahal sigue sometida al implacable castigo colectivo del bloqueo de la Franja, sin que los gobernantes occidentales quieran darse por enterados de que eso constituye un crimen contra la humanidad tanto o más grave que la masacre de más de un millar de civiles indefensos.
Ese asedio de la región más superpoblada del mundo se agrava inconmensurablemente por la devastación de 22 días de bombardeos, que han destruido 21.000 viviendas, además de los hospitales, almacenes de víveres y medicinas, sedes de las organizaciones humanitarias, edificios oficiales, escuelas y redes de agua potable, electricidad y alcantarillado, de las que dependían 1,5 millones de personas para su subsistencia.
Mahmud Abás es, en estos momentos, un cadáver político por su connivencia con Israel
Miles de toneladas de suministros de emergencia permanecen bloqueados porque Israel se niega a abrir los pasos fronterizos, y el máximo responsable de la ONU para auxiliar a esos refugiados, John Ging, ha reconocido que "la gente corriente de Gaza no está recibiendo auxilio suficiente, ni lo está recibiendo con la rapidez con la que lo necesita".
En el lado egipcio de la frontera, docenas de camiones cargados con alimentos, fármacos y vituallas están también parados por falta de acuerdo sobre su distribución, que El Cairo rehúsa conceder a Hamás por mucho que sea el único grupo que dispone todavía de capacidad de coordinación de las labores de reconstrucción en la Franja . Y ¿cómo se van a reconstruir las casas arrasadas por el Ejército israelí, cuando entre los materiales que Israel impide entrar en Gaza figura hasta el cemento, con el argumento de que se puede también emplear para hacer rampas de lanzamiento de cohetes caseros?
Pero lo más grave ni siquiera es que entre las condiciones del Gobierno israelí para levantar ese asedio contra toda la población civil (algo expresamente prohibido por las Convenciones de Ginebra) se haya ya incluido oficialmente la liberación del soldado Gilat Shalit, secuestrado en 2006. Es decir, un Estado ocupante toma medidas crueles e inhumanas contra toda una población civil para conseguir la liberación de uno solo de sus militares, rehén de algún grupo armado enemigo.
¿Cuánto sufrimiento más dejaremos que padezcan los civiles de Gaza?
¿No les trae eso recuerdos de un conflicto en Europa hace casi 70 años? No, lo más grave es la parsimonia e insensibilidad con la que la comunidad internacional se está tomando la catástrofe humana que padece Gaza. Ni los llamamientos de las organizaciones humanitarias internacionales, ni las evidencias filmadas y fotografiadas de los incalificables sufrimientos que padecen los civiles, han conmovido tampoco a los otros gobiernos, cuyos diplomáticos maniobran para negociar un acuerdo de tregua bajo la égida Fatah, del presidente Mahmud Abás, antes de que se abran los pasos y comience a aliviarse la atroz situación de más de un millón de refugiados.
Negociación que no sólo puede prolongarse indefinidamente, sino que también desestima hechos incontrovertibles. Abás es, en estos momentos, un cadáver político tras su inconfesable connivencia con Israel durante la destrucción de Gaza, confiando en que los bombardeos acabasen con sus rivales de Hamás. Además, su mandato concluyó el 9 de enero y aunque lo está prolongando bajo un "procedimiento de emergencia" muchos palestinos, empezando por Hamás, ya no reconocen su autoridad.
Abás trata ahora de cambiar el reglamento electoral para salvar su carrera política. Pero cualquier arreglo de Gobierno palestino de unidad pasará inevitablemente por unas elecciones, en las que Hamás tiene muchas posibilidades de ganar la presidencia, según estiman analistas políticos como Zakariya al Qaq, profesor en la Universidad Al Quds de Jerusalén. ¿Cuánto sufrimiento más dejaremos que padezcan los civiles de Gaza, mientras perseguimos unos objetivos políticos que están abocados al fracaso?.

viernes, 30 de enero de 2009

CARTA AL PRESIDENTE DE ISRAEL.


Carta al presidente de Israel del nieto de una víctima del Holocausto
Borrad el nombre de mi abuelo en Yad Vashem.



Traducido del francés para Rebelión por Germán Leyens


Señor presidente del Estado de Israel:


Le escribo para que intervenga ante quien sea a fin que se retire del Memorial de Yad Vashem dedicado a la memoria de los víctimas judías del nazismo, el nombre de mi abuelo, Moshe Brajtberg, gaseado en Treblinka en 1943, así como los de los demás miembros de mi familia muertos en deportación en diferentes campos nazis durante la segunda guerra mundial. Le demando que acceda a mi pedido, señor presidente, porque lo que pasó en Gaza, y de modo más general, la suerte dada al pueblo árabe de Palestina desde hace sesenta años, descalifica a mis ojos a Israel como centro de la memoria del mal hecho a los judíos y por lo tanto a toda la humanidad.

Desde mi infancia he vivido rodeado de sobrevivientes de los campos de la muerte. He visto los números tatuados sobre los brazos, he escuchado los relatos de las torturas; he conocido los duelos imposibles y he compartido sus pesadillas.


Era preciso, me enseñaron, que esos crímenes no recomenzaran jamás, que nunca más un hombre, por su pertenencia a una etnia o a una religión desprecie a otro, que atropelle sus derechos más elementales que son una vida digna en la seguridad, la ausencia de barreras, y la luz, por lejana que sea, de un porvenir de serenidad y prosperidad.


Pero, señor presidente, observo que a pesar de algunas decenas de resoluciones aprobadas por la comunidad internacional, a pesar de los claros indicios de la injusticia cometida contra el pueblo palestino desde 1948, a pesar de las esperanzas nacidas en Oslo y a pesar del reconocimiento del derecho de los judíos israelíes a vivir en paz y seguridad, reafirmadas frecuentemente por la Autoridad Palestina, las únicas respuestas aportadas por los sucesivos gobiernos de su país han sido la violencia, el derramamiento de sangre, el encierro, los incesantes controles, la colonización, las expoliaciones.


Usted me dirá, señor presidente, que es legítimo, para su país, que se defienda contra los que lanzan cohetes contra Israel, o contra los kamikazes que se llevan con ellos numerosas vidas israelíes inocentes. A lo cual le responderé que mi sentimiento de humanidad no varía según la ciudadanía de las víctimas.


Al contrario, señor presidente, usted dirige los destinos de un país que no sólo dice representar a los judíos en su conjunto, sino también la memoria de los que fueron víctimas del nazismo. Es eso lo que me preocupa y me es insoportable. Al conservar en el Memorial de Yad Vashem, en el corazón del Estado judío, el nombre de mis parientes, vuestro Estado tiene prisionera mi memoria familiar tras las alambradas de púa del sionismo para que sean rehenes de una así llamada autoridad moral que comete cada día la abominación que es la negación de justicia.


Por lo tanto, le ruego que retire el nombre de mi abuelo del santuario dedicado a la crueldad cometida contra los judíos para que no siga justificando la cometida contra los palestinos.


Sírvase aceptar, señor presidente, el testimonio de mi respetuosa consideración.


Jean-Moïse Braitberg es escritor.